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"Invertir en I+D contribuirá a la creación de empleo estable de calidad"

María L. Moratilla | 3/03/2010 - 11:16 | 0 Comentarios
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Es pura lógica, la vía más razonable: crear una empresa a partir de un hallazgo científico, para transferir a la sociedad los resultados y aplicaciones de dicho descubrimiento.

Ése fue el recorrido de la spin-off NanoDrugs, una empresa creada en 2008 a partir de los trabajos del laboratorio del grupo Neurodeath de la Universidad de Castilla-La Mancha.

La empresa albaceteña está dirigida por el catedrático Valentín Ceña, y ha recibido recientemente dos proyectos europeos subvencionados con más de tres millones y medio de euros, siendo la única empresa europea participante en esta convocatoria, focalizada en proyectos de nanomedicina y terapia génica.

¿Qué suponen para ustedes los proyectos europeos, sobre todo en la situación de escasez de presupuestos actual?

Son importantes, más que por la subvención que recibe NanoDrugs, por el posicionamiento de la empresa entre los grupos europeos que abordan la investigación del uso de nanopartículas en el tratamiento de diversas enfermedades. Es importante resaltar que NanoDrugs participa, como única empresa, en dos de los siete proyectos europeos concedidos en la convocatoria Eranet, lo que es un índice del gran esfuerzo en I+D que ha realizado la empresa y que la ha colocado entre las compañías europeas punteras en este campo.

¿Podría detallar en qué consiste la relevancia dichos proyectos?

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es una de las grandes epidemias que existen actualmente en el planeta. Básicamente, el virus evita el sistema inmune humano, encargado de eliminarlo, a través de una alta tasa de mutaciones que le permiten evadir a las células (células dendríticas) encargadas de identificarlo como algo extraño al organismo y que generarían los anticuerpos necesarios para eliminarlo.

El primero de dichos proyectos plantea el uso de nanopartículas, los dendrímeros (con un diámetro entre 1.000 y 10.000 veces menor que un cabello humano), con el objeto de facilitar que las células dendríticas reconozcan al VIH y así elaboren una respuesta inmune que lo elimine del organismo. Sería como generar una nanovacuna para el virus.

El segundo proyecto plantea el uso de dendrímeros en el tratamiento del cáncer. Aunque existen tratamientos eficaces contra un gran número de tumores, los fármacos antitumorales son muy tóxicos para el resto de las células del organismo por lo que, muchas veces, no pueden utilizarse en concentraciones suficientemente elevadas para eliminar el tumor. El objetivo de este proyecto consiste en utilizar los dendrímeros como vehículos que dirijan y concentren los fármacos antitumorales solamente en el interior de las células cancerosas, con lo que se podrían utilizar dosis más altas de fármacos antitumorales (y por tanto, más eficaces) y se eliminaría la toxicidad sobre las células sanas del organismo, con lo que se reducirían algunos de los efectos secundarios del tratamiento antitumoral como la caída del cabello, los vómitos y otras alteraciones digestivas.

En sus investigaciones es fundamental el uso de la nanotecnología. ¿Qué papel jugará esta técnica en el futuro de la ciencia?

La nanotecnología es un abordaje novedoso tanto para el transporte y direccionamiento de fármacos a determinados lugares de acción como para realizar tratamientos de terapia génica en diversas enfermedades.

Como todas las nuevas tecnologías, se requiere un tiempo de investigación y desarrollo para comprender cuál será su lugar en el diagnóstico y tratamiento de las diversas enfermedades, pero es un campo muy prometedor desde el punto de vista científico y económico.

De hecho, se estima que, a lo largo de esta década, los fármacos basados en la nanotecnología generarán un volumen de negocio de unos 180.000 millones de dólares anuales.

La ciencia siempre ha adolecido de escasa financiación. ¿Se ha agudizado su carencia con la crisis financiera?

Históricamente, nuestro país no se ha caracterizado por realizar un gran esfuerzo de inversión en investigación, lo que llevó a que la diferencia en inversión en I+D (cuantificada como porcentaje del PIB) fuera muy importante con respecto a los países de nuestro entorno (UE, Estados Unidos y Japón).

Durante la pasada legislatura se realizó un gran esfuerzo inversor, entre otros a través del programa Ingenio 2010, que mejoró significativamente la situación de la I+D española. Con la llegada de la crisis económica se ha producido un significativo descenso en las inversiones en investigación, que está produciendo una ralentización de la actividad investigadora.

Es cierto que la crisis económica actual conlleva unos importantes costes, y ante ello hay que realizar sacrificios desde todos los sectores, pero hay que tener presente que las inversiones en I+D son las que más pueden contribuir al desarrollo de empleo estable de calidad, y a convertir un modelo económico basado en la especulación financiera o inmobiliaria en otro basado en el conocimiento y la información.

¿Qué opina del Plan Estrategia Universidad 2015, de ese impulso que se pretende dar a la ciencia en la universidad?

Es una iniciativa loable, pero el resultado final va a depender, desde mi punto de vista, de dos factores fundamentales: inversión económica realizada y cambio en las normas que rigen la Universidad en el sentido de conceder a la investigación el peso que debe tener en la vida universitaria.

Uno de los problemas es quizá la desconexión entre los lugares donde se da el desarrollo científico, como las universidades, y el sector productivo. ¿Cómo se podría reducir esa distancia?

Creo que es un problema de comunicación entre ambas partes. Cuando hay una interacción entre un grupo universitario y una empresa, a veces es difícil que cada parte comprenda lo que espera la otra de esa interacción, y esto es especialmente frustrante, ya que ambas pueden obtener un gran beneficio de dicha interacción.

Creo que se están dando los pasos adecuados para que la distancia entre ambos puntos de vista sea, cada vez, menor. Para ello, muchas universidades están intentando acercar a sus investigadores al mundo empresarial a través de su participación en programas de emprendedores, de generación de spin-offs. Por parte del mundo empresarial y del Gobierno también se están dando pasos en esa dirección.

¿Y cómo se puede reducir la otra brecha, la existente entre los avances científicos que generan empresas como la que usted dirige y la sociedad en general?

La falta de percepción concreta por parte de la sociedad española de la relevancia de los avances científicos para la mejora de sus condiciones de vida tiene que ver con un patrón cultural en el que el sistema educativo, hasta ahora, no ha proporcionado un conocimiento, aunque sea superficial, de lo que es la ciencia y lo que representa para mejorar la vida cotidiana de cada uno. de nosotros.

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